QUÉ CAFÉ

Escrito por buenvivir el . Publicado en Gastronomía

Tras el rito del café, ese momento especial para disfrutar su sugestivo sabor y delicioso aroma, se esconden los secretos de una buena preparación.

Sobre el café en Colombia y en el mundo se ha escrito de todo: Desde ensayos de política económica, hasta las más sofisticadas investigaciones a partir de las cuales se han desarrollado las variedades de café colombiano.

Sin embargo, en el tema del café hay mucha tela para cortar. El camino para lograr una excelente calidad en la bebida aún es largo, y a través de este espacio queremos empezar esta caminata en la cual tocaremos variedades de temas. Desde las diferentes formas de prepararlo –del café de olla al exprés-, hasta qué es y qué lo hace tan importante; porque lo llaman el “néctar de los dioses” y como se lleva a cabo una cata.

Además, sabremos donde encontrar los mejores expresos en Colombia y en el mundo; analizaremos el nuevo boom de los cafés, el fenómeno Starbuck’s y cómo se une esa deliciosa pareja que conforman el vino y el café.

Este es sólo el inicio de un camino que le invitamos a disfrutar y compartir con nosotros. En la medida en que, como consumidores, nos eduquemos e informemos, conseguiremos no sólo exportar el mejor café del mundo, sino también llevar a nuestra mesa una excelente taza de café.

Para preparar esa humeante taza de café…
¿Cómo preparar una taza de café inolvidable? Es muy fácil, solamente hay que rescatar de la memoria como se preparaba el café en la primera mitad del siglo pasado, cuando el país era eminentemente agrícola y las industrias apenas empezaban a florecer.

Fotografía: Finca San Fernando Santander

Nuestros abuelos tenían sus propias matas de café, lo que les permitía encargarse del proceso desde la siembra hasta la taza, un camino de sol y agua que se acompañaba de la tenacidad y esperanza puesta en la semilla, en el beneficio, el secado, la trilla, la tostada en las bellas y humeantes estufas de carbón o leña, la molienda con piedra y, finalmente, la preparación.

El secreto de la “vieja” preparación –que nos permitió descubrir con ingenio y maña la magia de aromas y sabores- podría considerarse hoy demasiado elemental, pero en aquellos tiempos resultó ser tan sofisticado, que fue remplazado por la simpleza y la estandarización de la revolución industrial.

En fin, la clave está en la frescura, que es la responsable en más del 95% de una buena taza de café. Ahora bien: ¿Qué es el café fresco? Todo depende de a quién se le pregunte: Para las grandes industrias puede ser un café que ha sido procesado y debidamente empacado hasta hace seis meses; para verdadero conocedor de café, fresco es el que no tenga más de tres días de haber sido tostado, que esté en grano y se muela en el instante en que se va a preparar.

Algunos consejos prácticos…

  • Nunca compre café para más de dos semanas. Cómprelo en grano y muélalo en el momento de prepararlo. Puede conseguirse molinos caseros a muy buen precio.
  • Guarde el café en un recipiente hermético o empacado al vacío.
  • Cuando prepare café consúmalo antes de 45 minutos, guárdelo en un termo, y no lo vuelva a calentar después de preparado. Al recalentarlo se oxida y pierde sus características de aroma y sabor, además de generar problemas estomacales.

Receta recomendada: Trufas de Café